domingo, 12 de julio de 2009

Cous cous dulce

El arte de saber juntar los sabores tiene raíces muy antiguas. Experimentar con los ingredientes es al mismo tiempo como revelar un pequeño misterio. Secretos transmitidos por generaciones , por las monjas en la intimidad de los conventos. La receta originaria del cous cous dulce no se conoce. En Sicilia se cocinan versiones diferentes que añaden también a la base de harina de sémola de trigo duro pistachos, almendras, una pizca de canela, o pasa de uva y piñones. Aunque el cous cous es un plato de la cocina trapanese esta particular variante nació en Agrigento en la Abadía Grande del Monasterio del Espíritu Santo de las monjas del orden Circestense. Su preparación en la apariencia parece simple pero la habilidad de las sabias manos de las monjas cuida los pasos cruciales y los detalles. Para realizar un cous cous dulce se inicia poniendo la harina en el recipiente dicho "mafaradda."

Parece ver a las monjas, mientras que con sus pacientes dedos, mojados en agua ligeramente salada, realizan minúsculas bolitas. Se procede a la espera. Por tres horas el cous cous se cubre con una tela antes de cocinarlo al vapor en la olla especial para cous cous. Cuando el agua empieza a hervir se vierte el cous cous en la parte central de la cazuela y luego se cubre con una tela mojada. Después de tres cuarto de ahora se pone la sémola en el "mafaradda", se deja todavía descansar y luego se acaba de cocinar por otros veinte minutos. Cuando se enfría se pueden crear muchas variantes a base de chocolate, pistachos, almendras tostadas y picadas, canela en polvo y azúcar en polvo. Ingrendientes seleccionados para transformar el secreto de los conventos en un dulce descubrimiento.


Traducción: Lucy Lombardo

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