jueves, 26 de agosto de 2010

María Carmela de Mazzeo cumplió sus 100 años en el bicentenario

La fiesta se realizó el sábado 15 de agosto en la sede de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Punta Alta y estuvo organizada por los jóvenes de la familia.

(La Nueva Provincia) Lúcida, vital, alegre, entusiasta y con ganas de disfrutar de sus hijos, nietos y bisnietos.Así celebró sus 100 años de vida María Carmela Siracusa de Mazzeo, justo en el año del bicentenario de la Argentina, país que le dio cobijo a sus padres cuando llegaron desde Italia.
Nació el 10 de agosto de 1910 y forjó una rica historia familiar en Punta Alta, primero con sus padres, Salvadora Bambaci y Salvador Siracusa, y hermanos, luego con sus tres hijos varones, y ahora sus diez nietos y sus 13 bisnietos.
Su cumpleaños lo festejó en el hogar que comparte con su hijo Angel Mazzeo, ex presidente de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de Punta Alta, y su hija política Clelia Cruciani de Mazzeo.
Allí mismo recibió, vía telefónica, varios llamados de familiares y amigos de Italia, Córdoba y Ushuaia.
"Fue una gran emoción. No había más gente para que viniera a saludarme. La casa estuvo llena todo el día. Vinieron los vecinos, mi familia. La pasé muy bien", dijo con alegría.

****
María Carmela estuvo toda la vida en esta ciudad. En la época de su juventud, recuerda que había caciques, indios. "Punta Alta, dijo, era todo campo y sólo había quintas que eran formadas por los italianos".
"Mis padres también trabajaron en la quinta. Yo perdí a mi padre a los 33 años y quedamos siete hijos a cuidado de mi mamá. Después ella empezó a trabajar. Vendía verduras por las calles y trabajaba en las quintas, donde también ayudábamos nosotros. Teníamos cuadras y cuadras de quinta", dijo.
"Allí cosechábamos todo para luego llevar a la mesa familiar. También hacíamos verduras para los buques, como otra manera de sostenernos económicamente".
Cursó hasta segundo grado de la Primaria. "Nos teníamos que turnar para ir a la escuela. Yo soy la tercera de mis siete hermanos, que ya no están... Yo soy la única sobreviviente", dijo con una sonrisa nostálgica.

*****
Se casó, en 1927, con Salvador Mazzeo. "Hicimos junto con mi esposo la casa. Mientras estaba embarazada de mi segundo hijo, yo hacía de peón; hacía la mezcla para los albañiles para que no perdiera días de trabajo mi marido, que trabajaba en la Base Naval, como personal civil: era mecánico de motores de avión".
Tuvo tres hijos varones: Angel (82 años), Ricardo (79) y Antonio (73). A los 42 años su esposo murió. Desde entonces se quedó con sus hijos y mientras ellos y sus esposas trabajaban "yo me dedicaba a cuidar a mis nietos. Hacía de ama de casa".
"Siempre la pasé bien, gracias a Dios. Trabajé, pero estuvimos unidos con mis hijos, me respetaron y quisieron siempre. Soy muy agradecida de mis hijos y de la vida que me tocó", dijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario