lunes, 14 de marzo de 2011

La tragedia en Japón frena el entusiasmo nuclear en Francia e Italia

El drama nuclear en Japón ha reforzado a los críticos a la energía atómica en Italia y Francia, cuyos gobiernos carecen de un plan claro de actuación al respeto estos días y se enfrentan al problema desde posiciones de partida diferentes.

Francia tiene tres reactores más que Japón y sigue queriendo exportar esa energía a todos los países posibles, sin que hasta ahora tuviera lugar un debate público sobre los riesgos de la energía nuclear. Sin embargo, Italia se despidió de la energía nuclear hace dos décadas y pretende ahora retomarla.
El drama en Japón, sin embargo, podría influir en el futuro de la energía nuclear en los dos países: las voces críticas en Francia son cada vez más, mientras para Italia podría suponer un fin anticipado del renacimiento nuclear.
El gobierno francés carece de una línea clara sobre cómo afrontar la catástrofe atómica en Japón. Por un lado, intenta restar importancia al asunto. El Ministro de Industria, Eric Besson, dijo el domingo que mientras no haya fusión del núcleo no se trata de una catástrofe, mientras el asesor presidencial Henri Guaino incluso llegó a decir que lo sucedido ayudará en Japón a la industria nuclear local, porque los reactores franceses son especialmente seguros.
Además, el jefe de la autoridad de vigilancia nuclear, André- Claude Lacoste, reitera que no se repetirá lo ocurrido en 1986, cuando el gobierno francés rebajó a conciencia la información sobre Chernobyl e incluso manipuló datos de previsión meteorológica para disipar temores sobre la nube radiactiva.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, nunca ocultó que la exportación de tecnología nuclear es una prioridad para él. Pero ahora los Verdes exigen un debate y un referéndum, mientras el domingo se manifestaron unas 300 personas frente a la Torre Eiffel, una cifra moderada pero que podría ser el inicio de una mayor ola de protesta.
Mientras, en Italia, el gobierno del primer ministro, Silvio Berlusconi, mantiene silencio. Organizaciones medioambientales y la oposición exigieron reconsiderar la reactivación de la energía atómica, decidida en 2009, pero en Roma no hay hasta el momento una respuesta oficial. Miembros del partido del gobierno, el PdL, dijeron que la posición del gobierno sigue invariable, mientras el ministro de Justicia, Angelino Alfano, rechazó "actuaciones emotivas".
La actitud fue duramente criticada por la organización medioambiental WWF, que asegura que en Italia no hubo ni una pequeña reflexión al respecto. La oposición de izquierdas defiende que hay muchas energías sostenibles e inocuas para el medio ambiente.
Italia es uno de los países europeos con mayor riesgo de sufrir terremotos. El último más grave tuvo lugar en la región de los Abruzos en 2009, con más de 300 muertos. Y a la oposición no le costará encontrar paralelismos con Japón. La difícil cuestión de la localización de las 13 estaciones nucleares no está aún aclarada.
El 12 de junio, los italianos están llamados a votar en referéndum sobre la energía nuclear, con un resultado totalmente abierto. El último precedente es la consulta de 1987 en la que el 80 por ciento votó por el fin de la energía atómica, cuando aún estaba reciente la catástrofe de Chernobyl.
Berlusconi puso las bases legales para volver a esa energía en julio de 2009 y se prevé que en 2013 se comience a construir el primer reactor de agua a presión europeo.

Fuente: Globovisión
Foto: AFFP

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