lunes, 25 de abril de 2011

Italia y Francia abordarán la crisis migratoria africana

Roma, 25 abr (EFE).- Sarkozy y Berlusconi celebrarán mañana una cumbre bilateral en Roma para abordar la crisis migratoria tras la llegada de casi 26.000 inmigrantes procedentes del norte de África a las costas de Italia en lo que va de año.

La reunión, que se celebrarán en el palacio de Villa Madama, en la zona norte de Roma, estará presidida por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y en la misma se analizará también la situación en Libia, informó el Ejecutivo italiano.
A la cumbre asistirán los ministros de Exteriores, Interior y Economía de los dos países (Franco Frattini, Roberto Maroni y Giulio Tremonti por Italia, y Alain Juppe, Claude Guéant y Christine Lagarde, por Francia) y se tratará también las relaciones bilaterales.
La reunión comenzará a las 09.30 gmt y está prevista una rueda de prensa una hora más tarde, a las 10.30 gmt.
Según Frattini, Sarkozy y Berlusconi harán mañana una declaración común dirigida a las instituciones y a los países europeos para que ayuden a los miembros de la UE más interesados en los problemas migratorios, pero también a los países de origen de esos flujos, entre ellos Egipto, Túnez y Libia.
Italia propondrá "instrumentos de ayuda concretos" y se aprobará, según Frattini, una propuesta para que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) dé créditos a largo plazo por valor de 10.000 millones de euros a los países de la ribera sur del Mediterráneo.
También se estudiará la creación de la Banca Mediterránea, añadió Frattini, que aboga por la creación de una lista de los países cuyos ciudadanos que emigren tengan derecho al estatus de refugiado político en la Unión Europea.
La cumbre se celebra después de la controversia surgida el pasado 18 de abril tras la decisión de París de suspender temporalmente el servicio ferroviario entre la localidad italiana de Ventimiglia y la francesa de Menton para evitar la entrada de inmigrantes, lo que colocó las relaciones entre los dos países en uno de sus momentos más tensos.
Francia no descarta la posibilidad de suspender temporalmente el acuerdo de Schengen, por considerar que se ha mostrado deficiente ante la afluencia de inmigrantes llegados a Europa a través de Italia, procedentes en su mayoría de Túnez y de Libia.
El ministro francés de Asuntos Europeos, Laurent Wauquiez, justificó ayer esa iniciativa, pero insistió en que la solución frente a la inmigración clandestina es una mayor integración europea.
Frattini, por su parte, considera que el principio de libre circulación del Tratado de Schengen no está en discusión, aunque el acuerdo necesita una "revisión".
Según Frattini, el principio de libre circulación y el euro son "los dos ejes de Europa", pero es necesario adaptar el tratado a los tiempos actuales y al mundo que cambia rápidamente, "es decir, hay que revisarlo".
El jefe de la diplomacia italiana está convencido de que "nadie, ni siquiera Francia, quiere pinchar el tratado", y ha asegurado que entre dos países vecinos, como Francia e Italia no pueden existir divergencias sobre los inmigrantes.

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