jueves, 5 de enero de 2012

Un motociclista italiano en el Dakar

Federico Ghitti se detuvo unos instantes en su paso por la ruta 35 en el acceso a la localidad de Villa Iris, en el sur del distrito de Puan. La gente contenta por tener la oportunidad de dialogar con un participante de este rally internacional.


Bajo un sol abrazador miles de personas (Gendarmería calculó unas tres mil) se agolparon sobre la Ruta Nacional 35, en su mayoría concentradas en los alrededores del acceso a Villa Iris, en el sur del distrito de Puan a la espera del paso del Dakar.
Desde temprano, el patio de comidas y cantina atendido por referentes de varias instituciones del pueblo comenzaron a trabajar. La mayor demanda era de bebidas frías para combatir el agobiante calor. Sobre los costados de la ruta se ubicaron los baños químicos provistos por la Municipalidad. Además de una carpa donde debía colocarse la prensa del distrito y la región.
Pasado el mediodía y con la temperatura en aumento (se calcula que llegó a los 38 grados), la ansiedad por ver de cerca a los protagonistas del Dakar crecía entre la multitud.

Las motos fueron las primeras en llegar

De pronto, apenas luego de las 13 horas comenzó el desfile de los enormes vehículos de logística y organización de la competencia. Estos rodados de apoyo pertenecen a las diferentes escuderías o bien abastecen a los pilotos de cubiertas y otros insumos necesarios para la enorme travesía de unos 9.000 kilómetros que une Mar del Plata con Lima (Perú).
A las 13:45 horas, fue el piloto de moto español Marc Coma, seguido minutos después por el francés Cyril Depres. Luego arribaron el chileno Francisco “Chaleco” López, el Noruego Pal Anders Ullevalseter y el español Juan García Pedrero.

Un italiano en el Dakar

En medio de la caravana de vehículos, el piloto Federico Ghitti no aguantó las ganas y se bajó de la moto a fumarse un cigarrillo y a refrescarse un poco.

La gente enseguida aprovechó para sacarse fotos con él y todos fueron periodistas por unos minutos. ¿Cuánto combustible consumía la moto? y ¿Cuál era su autonomía?, fueron algunas de las cuestiones.
-“¿A cuánto la ponés en la arena?”, le preguntó un señor que habrá pensado seguramente que en ese terreno iría casi a la velocidad de la luz. Porque cuando Federico le respondió 50 o 60 kilómetros por hora, lo miró con cierto desencanto.
Hasta no faltó alguien que le recriminó con humor su actitud de fumar.
El tano tranquilo miró y dijo: “Nessuno è perfetto” (Nadie es perfecto)
Con nuestro pobre dominio del idioma italiano pudimos enterarnos que es de Milán, que tiene 48 años y es profesor de historia. Y que además éste es su décimo Dakar.
Cuando le preguntamos cuánto costaba la inscripción para la competencia, respondió: “70.000 Euros”.
“La moto, una KTM 450 Rally, vale 30.000 Euros”, contó, mientras luego del clásico “buenooooo”, montó su moto y siguió camino.

El mensaje de Federico en Facebook


Federico "Beccato" dalla stampa argentina con la sua immancabile sigaretta, mentre si gode l'abbraccio del pubblico e un sorso di acqua fresca...

Traducción: "capturados" por la prensa en Argentina con su cigarro omnipresente, disfrutando el abrazo del público y un sorbo de agua fresca.

*****

Algunos datos...

Por este sector de la ruta 35 circularon a partir del mediodía y hasta bien entrada la tarde 464 pilotos de 50 nacionalidades (65 argentinos) a bordo de 184 motos, 171 automóviles, 76 camiones y 33 cuatriciclos.
Del total de participantes 11 fueron mujeres.
La primera etapa unió Mar del Plata con Santa Rosa (La Pampa), tuvo una extensión de 820 km., 763 de enlace y 57 de carrera en los médanos de Necochea, lugar donde perdió la vida el piloto argentino Martínez Boero

La prensa
Unos 25 periodistas franceses que se movilizaron en un colectivo rentado a la empresa Andesmar y en otros vehículos menores se apostaron en el sector lindero al cruce con la ruta que une Villa Iris con 17 de Agosto.

La prensa francesa
Se sumó al equipo de trabajo periodístico un helicóptero que sobrevoló el lugar y aterrizó varias veces en el campo lindante al sitio ocupado por los cronistas.
Además de toldos para protegerse del intenso sol, en el sitio montaron enormes antenas parabólicas para transmitir en directo a 160 países.
En una posición privilegiada recibían a los pilotos de motos y los entrevistaban
Un poco menos favorecido fue el lugar reservado a los periodistas locales que, expuestos a los impiadosos rayos solares, debimos conformarnos con tomar fotografías desde una distancia prudencial, esperando que algún participante hiciera alguna parada adicional para tratar de obtener una toma más clara. O, si el idioma lo permitía, alguna breve declaración.

La seguridad
Estuvo a cargo de personal de Gendarmería Nacional. También se sumaron bomberos de Villa Iris, agentes de la Policía Comunal de Puan y otros distritos pertenecientes a la Departamental Coronel Suárez. Personal de Tránsito Municipal también colaboró en el mantenimiento del orden, a fin de evitar cualquier incidente durante el paso de los vehículos.

Crónica/Fotos: Lorena Freidenberger-Fernando Sánchez

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