miércoles, 15 de julio de 2009

La desaparición de Socrate Mattoli

Roma, 13 de julio de 2009-Oficina de Prensa del Honor. Fabio Porta

El recuerdo del Honor. Fabio Porta al día siguiente de la muerte de uno de los principales exponentes de la comunidad italiana en Sudamérica.

Socrate se ha ido. En puntas de pie, como era su estilo. La comunidad de italianos en el mundo pierde así otro brillante ejemplo de competencia, coraje y empeño civil.
Los italianos en Brasil pierden uno de sus referentes históricos: profesional apreciado por todos por haber participado de algunas grandes infraestructuras, como la construcción de la monumental represa de Itaipú; exponente de la colectividad italiana y uno de los primeros representantes de Brasil en el CGIE; Presidente de la Filef, del INCA, de la Escuela Italiana “Eugenio Montale” y de su amadísima Asociación de los Umbros de Brasil.
El currículo podría seguir por muchos renglones, pero me detengo aquí.
Querría recordarlo no sólo por sus cargos y por sus numerosísimos y merecidísimos títulos recibidos en el curso de estos años; Socrate era sobre todo un hombre, con la H mayúscula merecen personajes como él. Lo saben bien la esposa, Nicoletta y las hijas, a las cuales va en este momento el abrazo de todos nosotros como también nuestro reconocimiento por tantos años de sacrificios y de compartir la aventura ultraoceánica del llorado amigo.
Sí ,un amigo. Tal vez algo más: un maestro.
Un partisano que no perdía jamás la ocasión de recordarme aquellas largas jornadas de resistencia sobre los Apeninos, luchando contra el nazifacismo en la esperanza de participar en primera persona a la construcción de la democracia.
“Partisano” siempre, lo recuerdo cuando, en tantas discusiones sobre temas políticos y sociales me preguntaba:” pero y los nuestros , qué dicen? Pero los nuestros con quién están?”
Los nuestros, querido Sócrate, te lloran y sienten tu ausencia; pero no sólo ellos¡ Estoy convencidos que todos los italianos y todos los ítalo-brasileños, pero también tantos brasileños y sudamericanos que te conocieron están llorando tu desaparición.
Adiós Socrate, nos faltará tu dulce sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario