Trieste, una ciudad que revive las tardiciones del Imperio Austro Húngaro

Los baños de "Pedocin" como son conocidos por los ciudadanos de la ciudad adriática, recobraron los colores del siglo XIX blanco para el muro divisorio de la playa y el azul para las ventanas y puertas del balneario.
Los hombres se sitúan a la derecha y las mujeres y los niños a la izquierda, como se hacía en época del Imperio, y sólo pueden encontrarse adentrándose en el mar y superando las boyas separadoras y apoyos flotantes para los nadadores cansados.
Fue inaugurado en el 2009 con una inversión de 300.000 euros para dotarlo "del antiguo esplendor" de la época del emperador Francisco José de Austria y Hungría.
El Pedocin, muy querido por los habitantes de Trieste, fue frecuentado por personajes ilustres como los escritores Rainer Maria Rilke invitado por la princesa Thurn und Taxis o James Joyce que llegó a la ciudad austro-húngara junto a su prometida Nora Barnacle para enseñar inglés.
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